La neumonía requiere diagnóstico oportuno con radiografía de tórax y tratamiento antibiótico dirigido. Mal tratada puede ser grave, sobre todo en adultos mayores. Recibe valoración con neumólogo certificado, radiografía e inicio de tratamiento desde la primera consulta.

Esta combinación de síntomas requiere evaluación neumológica inmediata con radiografía de tórax. La neumonía no tratada a tiempo puede complicarse rápidamente.
Entiende cómo se contagia, cuáles son los gérmenes causantes y por qué el diagnóstico temprano salva vidas.
La neumonía (también llamada pulmonía) es una infección del parénquima pulmonar que afecta los alvéolos, las pequeñas sacas donde ocurre el intercambio de oxígeno. Cuando estos alvéolos se inflaman y se llenan de líquido o pus, disminuye la capacidad pulmonar de oxigenar la sangre, provocando los síntomas característicos.
Es una de las 10 principales causas de muerte en México, especialmente peligrosa en adultos mayores, niños pequeños, personas inmunosuprimidas o con enfermedades crónicas. La mortalidad varía del 1-2% en pacientes jóvenes sanos hasta 30% en adultos mayores hospitalizados.
Las neumonías se clasifican según el agente que las provoca:
1. Neumonía bacteriana: la más común. Streptococcus pneumoniae (neumococo) es el #1.
2. Neumonía atípica: por Mycoplasma, Chlamydia, Legionella. Síntomas más leves pero más prolongados.
3. Neumonía viral: influenza, virus sincitial, COVID-19, adenovirus.
4. Neumonía por aspiración: al pasar comida o líquido a vía aérea.
5. Neumonía nosocomial: adquirida en hospital, con gérmenes resistentes.
6. Neumonía fúngica: por hongos, en inmunosuprimidos.
La neumonía en sí no es contagiosa, pero los gérmenes que la causan sí se transmiten por gotitas respiratorias al toser o estornudar. Las neumonías virales (influenza, COVID) son muy contagiosas. Las bacterianas requieren contacto cercano y prolongado. Por eso es importante el lavado de manos, vacunación y uso de mascarilla.
· Edad mayor a 65 años o menor a 5 años.
· Tabaquismo activo o pasivo.
· EPOC, asma, fibrosis pulmonar.
· Diabetes, insuficiencia cardiaca, falla renal.
· Inmunosupresión (cáncer, VIH, trasplantados).
· Alcoholismo crónico.
· Hospitalización reciente.
Si presentas esta combinación, agenda valoración inmediata:
Un proceso rápido y eficiente para confirmar el diagnóstico e iniciar tratamiento desde la primera consulta.
Llámanos o escribe por WhatsApp. Atención el mismo día si los síntomas son agudos.
Mismo díaAuscultación pulmonar, oximetría, signos vitales, historia clínica completa.
25 minEstudio para confirmar diagnóstico, ver extensión y descartar complicaciones.
Mismo díaInicio inmediato de antibiótico según germen sospechado y receta completa.
20 minReevaluación para confirmar mejoría. Radiografía de control a las 4-6 semanas.
3 díasEl tratamiento depende del germen causal, la severidad y los factores de riesgo del paciente.
Tratamiento dirigido al germen sospechado según guías nacionales e internacionales.
Tratamiento específico cuando el agente es viral (influenza, COVID-19).
Cuando la saturación de oxígeno es baja, se requiere oxígeno suplementario.
La prevención es clave. Existen vacunas muy efectivas contra los principales causantes.
En casos complicados o atípicos, estudios adicionales para mejor diagnóstico.
Control a 72 hrs para confirmar mejoría y radiografía a 4-6 semanas para confirmar resolución.
Dos neumólogos con amplia experiencia hospitalaria en el manejo de neumonía y enfermedades respiratorias graves.
Neumólogo subespecialista UNAM–INER con 21 años de servicio en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Profesor titular de la sección de infecciones respiratorias para residentes de neumología INER/UNAM. Experto en manejo de neumonía adquirida en la comunidad, neumonía atípica y casos complejos.
Neumóloga UNAM con experiencia en infecciones respiratorias complejas, broncoscopia, terapia respiratoria y trastornos del sueño. Ex-jefa de Neumología del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y Presidenta del Capítulo Metropolitano de la Sociedad Mexicana de Neumología. Adscrita al Hospital Ángeles Clínica Londres.
Experiencias reales de pacientes diagnosticados y tratados por nuestros neumólogos. Reseñas verificadas de Google.
Cientos de pacientes ya recuperaron su salud respiratoria con nuestro equipo. Verifica las reseñas directamente en Google y agenda hoy mismo.
Lo que más preguntan los pacientes y familiares ante una sospecha de neumonía.
La neumonía en sí no es contagiosa directamente, pero los gérmenes que la causan (bacterias, virus, hongos) sí pueden transmitirse de persona a persona por gotitas respiratorias al toser o estornudar, contacto directo y superficies contaminadas. Las neumonías virales (influenza, COVID, virus sincitial) son las más contagiosas. Las bacterianas como por neumococo o Mycoplasma también se transmiten, aunque requieren contacto cercano y prolongado. Las medidas de prevención incluyen lavado de manos, vacunación, uso de mascarilla si hay tos y evitar contacto cercano con personas enfermas.
Los síntomas clásicos son: (1) Fiebre alta (más de 38°C) con escalofríos, (2) Tos persistente con flema verdosa, amarilla o con sangre, (3) Dificultad para respirar o falta de aire, (4) Dolor torácico al respirar profundo o toser (dolor pleurítico), (5) Fatiga intensa y debilidad, (6) Sudoración nocturna, (7) Pérdida de apetito. En adultos mayores los síntomas pueden ser atípicos: confusión, baja temperatura corporal, debilidad sin fiebre. La aparición es generalmente abrupta en neumonía bacteriana y más gradual en atípica o viral.
Depende del germen causal y la severidad: (1) Neumonía bacteriana: antibióticos como amoxicilina, amoxicilina-clavulánico, azitromicina, levofloxacino o ceftriaxona. (2) Neumonía viral: tratamiento sintomático, oseltamivir si es influenza, antivirales específicos en COVID. (3) Soporte: oxigenoterapia si saturación menor a 92%, hidratación, antipiréticos. Es indispensable la evaluación con un neumólogo que solicite radiografía de tórax y oximetría para decidir manejo ambulatorio u hospitalario. El tratamiento dura entre 5 y 14 días según severidad.
El diagnóstico se basa en: (1) Historia clínica y exploración física con auscultación pulmonar (estertores, broncofonía, matidez), (2) Radiografía de tórax que muestra infiltrados, consolidación o derrame pleural, (3) Oximetría de pulso para valorar saturación de oxígeno, (4) Laboratorios: biometría hemática, proteína C reactiva, procalcitonina, (5) Estudios microbiológicos en casos graves: cultivo de esputo, hemocultivos, antígenos urinarios. En casos complejos puede requerirse TAC de tórax. La escala PSI o CURB-65 ayuda a decidir manejo ambulatorio o hospitalario.
Requiere hospitalización si presenta criterios de gravedad: saturación de oxígeno menor a 92%, frecuencia respiratoria mayor a 30, hipotensión, confusión, deshidratación, edad mayor a 65 años con comorbilidades, derrame pleural, neumonía multilobar, sepsis. También requieren hospitalización pacientes inmunosuprimidos, con EPOC severa, falla renal o cardiaca. La mortalidad por neumonía no tratada o tratada tardíamente puede ser hasta del 30% en adultos mayores. Por eso es crítico no automedicarse y acudir oportunamente.
Sí, existen vacunas muy efectivas: (1) Vacuna antineumocócica (Prevenar 13 o 20, neumovax 23) para prevenir neumonía por Streptococcus pneumoniae, recomendada en mayores de 65 años, fumadores, EPOC, diabéticos, cardiópatas. (2) Vacuna contra influenza anual, que previene neumonías virales y bacterianas secundarias. (3) Vacuna COVID-19. (4) Vacuna contra Haemophilus influenzae b en niños. Además: lavado de manos frecuente, evitar tabaquismo, controlar enfermedades crónicas y mantener higiene bucal. Si tienes condiciones de riesgo, consulta con tu neumólogo qué vacunas requieres.
La neumonía bien tratada se resuelve. La automedicada puede complicarse. Agenda valoración hoy mismo con neumólogo certificado, radiografía e inicio de tratamiento desde la primera consulta.